Vida
y obra de un intelectual de reconocimiento internacional
BIOGRAFÍA
Corrado
Alvaro nació en San Luca, el 15 de abril de 1895 y
este fue precisamente el ambiente de su crecimiento, donde
permaneció hasta los diez años de edad y donde
tuvo la posibilidad de conocer la desigualdad social que caracterizaba
la Italia de entonces.
Pese a todo, esta primera decena de años quedará
especialmente guardada en su memoria. En efecto, son los años
extraordinarios de la infancia que le permiten descubrir el
mundo a través de la mirada infantil, un mundo que
luego reaparecerá incansablemente en su obra literaria.
A los 20 años, un año después de la publicación
de sus primeras poesías sobre el Nuovo Biricchino
Calabrese, es convocado por el ejército y finalmente,
luego de recibir formación militar, parte hacia el
frente de guerra. Una herida en su brazo derecho y una medalla
de plata con la que es condecorado lo acompañarán
de aquí en más, recordándole las vivencias
de aquella lucha. Simultáneamente, la guerra le deja
otro saldo, pero positivo: allí conoce a Laura Babini,
una boloñesa con la que se casará tres años
más tarde, el 18 de abril de 1918. Su familia se completará
con el nacimiento de Máximo, un año y medio
después de haber contraído matrimonio.
Desde los últimos meses de 1916, Alvaro colabora en
“Il Resto del Carlino” – publicación
dirigida
por Mario Missiroli - y, contemporáneamente,
aparecen en Roma las Poesie Grigioverdi.
En 1921su carrera como periodista recibe un nuevo impulso,
al incorporarse al “Corriere della sera”,
a cargo de Luigi Albertini.
Gracias a un decreto a favor de los derechos de los veteranos
de guerra, en 1920 se inscribe en el tercer año de
la carrera de Letras en la Academia Científico-literaria
y publica su primera colección de cuentos La siepe
e l’orto, cuyos relatos se ubican en el límite
entre la realidad y la ficción, representando distintos
momentos de su vida en los que se conjugan elementos paisanos
y familiares.
Más tarde es convocado por la Universidad de Roma y
allí se dirige para ejercer la docencia. Escribe
Il tempo e Il Resto del Carlino y, en 1921,
se dirige a Paris, donde permanece durante algún tiempo.
En la capital francesa, centro cultural por excelencia en
esos tiempos, conoce a importantes intelectuales, escribe
L’uomo nel laberinto –novela emblemática
dentro de la obra del autor- y se transforma en corresponsal
de Il Mondo, periódico para el que trabajará
como director estable a partir de su regreso a la península.
El 8 de marzo de 1923, se representa en Roma, en el Teatro
de los Independientes, su acto único Il paese e
la cità. Durante el mismo año, además,
frecuentará al siciliano Luigi Pirandello.
Luego del caso Matteotti, sucedido el 8 de noviembre de 1924,
forma, junto a otros cuarenta y nueve intelectuales, un grupo
de apoyo que refrendará la unión nacional promovida
por las fuerzas democráticas encabezadas por Amándola.
Además, bajo el pseudónimo de V.E. Leno, escribe
su columna Sfottò, en la revista humorística
“Il Becco Giallo”, desde donde se lanzaron
fuertes críticas contra el régimen. Simultáneamente,
realiza colaboraciones para “Il Mondo”
y
el “Corriere della Sera”.
A los 35 años publica su libro de relatos Gente
in aApromonte, obra que alcanza tanta o mayor trascendencia
que La signora dell’isola o Vent’anni,
novela que le valdrá el
Premio Literario “La Stampa” en 1931. También
publica en 1930 Misteri e avventure y, en 1931, “Visioni
spirituali d’Italia”, producto de una conferencia
pronunciada
el 14 de febrero en el Lyceum de Firenze.
En 1934, Mondadori publica su novela Il mare y una
obra, Terra nova, que será interpretada por
algunos sectores como una defensa al fascismo, acusación
de la que el escritor no tardará en defenderse. Entre
este año y el siguiente escribe, además,
Cronaca o Fantasia e I maestri del diluvio. Viaggio
nella Russia sovietica.
En 1938, Corrado Alvaro rompe su contrato con Mondadori y
es Bompiani quien publica su libro L’uomo è
forte. Esta novela describe las condiciones de vida que
caracterizan a
la Italia fascista, por lo que resulta censurada y su autor
se ve obligado a declarar que la trama se desarrolla en Rusia.
En tanto, su comedia Caffe dei naviganti se estrena
en Roma.
El autor adquiere a cada momento mayor renombre internacional,
se suceden premios y publicaciones hasta que, el 25 de julio
de 1943, abandona la dirección de “Il popolo
di Roma” –cargo que desempeñaba desde
1940- y, luego de la ocupación alemana, comienza a
sufrir persecuciones de las que logra felizmente escapar.
En efecto, Alvaro se refugia en Chieti, donde ocupa su tiempo
como docente de inglés bajo el falso nombre de Guido
Giorgi.
En 1944 funda el Sindicato Nacional de los Escritores del
que será secretario, y la Casa de Asistencia y Previsión,
donde desempeñará el cargo de presidente.
Desde entonces y hasta el día de su muerte a los 61
años, el 11 de junio de 1956, Corrado Alvaro continuó
con sus publicaciones, desempeñándose como periodista,
crítico de teatro, guionista de cine, novelista, cuentista,
dramaturgo; y recibiendo múltiples premios y reconocimientos
por su labor.
La trayectoria de Corrado Alvaro permite afirmar que fue,
sin lugar a dudas, un intelectual comprometido con su época.